lunes, 6 de mayo de 2013

El Matadero, de Esteban Echeverría


EL ROMANTICISMO

OBSERVACIÓN:  Realizar este trabajo en grupos de TRES integrantes como máximo.
FECHA DE PUESTA EN COMÚN: Miércoles 19 de junio


1- La violencia es un elemento constante en el relato: la muerte del niño ante la indiferencia de los observadores y la tortura y ultraje del joven unitario son los dos episodios más ilustrativos. En la casilla del Matadero de la Convalescencia se dirime el mejor método (el más cruel y violento) para torturar al joven unitario: el violín, la resbalosa, la mazorca, la verga y tijera, la vela.
Investiga en qué consistían esos métodos de tortura y explícalos.


3- Leer el siguiente texto:

a- ¿Qué relaciones puedes establecer entre este poema y El Matadero?
b- ¿Cómo se salvaría el unitario de la tortura según ambas obras?
c- Averigua la biografía de este autor.

4- 
La fiesta del Monstruo, cuento escrito por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares bajo el seudónimo de Bustos Domecq, está fechado el 24 de noviembre de 1947.Sólo hacía un año y medio que Perón había asumido la presidencia, y fue publicado por la revista Marcha de Montevideo recién el 30 de septiembre de 1955, una vez caído el peronismo. No fue publicado en libro hasta 1977, cuando es incluido en los Nuevos Cuentos de Bustos Domecq. El relato es una narración en primera persona hecha por un partidario del Monstruo, es decir, un peronista. Se relatan las peripecias acaecidas en una celebración del 17 de octubre, más precisamente las que ocurren en el viaje desde Tolosa, en los alrededores de La Plata, hasta la Plaza de Mayo. Cuando el grupo está por llegar a la plaza, caminando por la avenida Belgrano se encuentran con un estudiante judío al que obligan a saludar al retrato del Monstruo. El estudiante se niega y el grupo lo asesina impunemente a pedradas.

...Cada uno, malgrado su corta edad, cantaba lo que le pedía el cuerpo, hasta que vino a distraernos un sinagoga que mandaba respeto con la barba. A ese le perdonamos la vida, pero no se escurrió tan fácil otro de formato menor, más manuable, más práctico, de manejo más ágil. Era un miserable cuatro ojos, sin la musculatura del deportivo. El pelo era colorado, los libros bajo el brazo y de estudio. Se registró como un distraído que cuasi se lleva por delante a nuestro abanderado, Spátola. Bonfirraro, que es el chinche de los detalles, dijo que él no iba a tolerar que un impune desacatara el estandarte y foto del Monstruo. Ahí nomás lo chumbó al Nene Tonelada, de apelativo Cagnazzo, para que procediera. Tonelada, que siempre es el mismo, me soltó cada oreja, que la tenía enrollada como el cartucho de los manises y, cosa de caerle simpático a Bonfirraro, le dijo al rusovita que mostrara un cachito más de respeto a la opinión ajena, señor, y saludara a la figura del Monstruo. El otro contestó con el despropósito que él también tenía su opinión. El Nene, que las explicaciones lo cansan, lo arrempujó con una mano que si el carnicero la ve, se acabó la escasez de la carnasa y el bife de chorizo. Lo rempujó a un terreno baldío, de esos que en el día menos pensado levantan una playa de estacionamiento y el punto vino a quedar contra los nueve pisos de una pared senza finestra ni ventana. De mientras los traseros nos presionaban con la comezón de observar y los de fila cero quedamos como sangüche de salame entre esos locos que pugnaban por una visión panorámica y el pobre quimicointas acorralado que, vaya usted a saber, se irritaba. Tonelada, atento al peligro, reculó para atrás y todos nos abrimos como abanico dejando al descubierto una cancha del tamaño de un semicírculo, pero sin orificio de salida, porque de muro a muro estaba la merza. Todos bramábamos como el pabellón de los osos y nos rechinaban los dientes, pero el camionero, que no se le escapa un pelo en la sopa, palpitó que más o menos de uno estaba por mandar in mente su plan de evasión. Chiflido va, chiflido viene, nos puso sobre la pista de un montón aparente de cascote, que se brindaba al observador. Te recordarás que esa tarde el termómetro marcaba una temperatura de sopa y no me vas a discutir que un porcentaje nos sacamos el saco. Lo pusimos de guardarropa al pibe Saulino, que así no pudo participar en el apedreo. El primer cascotazo lo acertó, de puro tarro, Tabacman, y le desparramó las encías, y la sangre era un chorro negro. Yo me calenté con la sangre y le arrimé otro viaje con un cascote que le aplasté una oreja y ya perdí la cuenta de los impactos, porque el bombardeo era masivo. Fue desopilante; el jude se puso de rodillas y miró al cielo y rezó como ausente en su media lengua. Cuando sonaron las campanas de Monserrat se cayó, porque estaba muerto. Nosotros nos desfogamos un rato más, con pedradas que ya no le dolían. Te lo juro, Nelly, pusimos el cadáver hecho una lástima. Luego Morpurgo, para que los muchachos se rieran, me hizo clavar la cortapluma en lo que hacía las veces de cara.
Después del ejercicio que acalora me puse el saco, maniobra de evitar un resfrío, que por la parte baja te representa cero treinta en Genioles. El pescuezo lo añudé en la bufanda que vos zurciste con tus dedos de hada y acondicioné las orejas sotto el chambergolino, pero la gran sorpresa del día la vino a detentar Pirosanto, con la ponenda de meterle fuego al rejunta piedras, previa realización en remate de anteojos y vestuario. El remate no fue suceso. Los anteojos andaban misturados con la viscosidad de los ojos y el ambo era un engrudo con la sangre. También los libros resultaron un clavo, por saturación de restos orgánicos. La suerte fue que el camionero (que resultó ser Graffiacane), pudo rescatarse su reloj del sistema Roskopf sobre diecisiete rubíes, y Bonfirraro se encargó de una cartera Fabricant, con hasta nueve pesos con veinte y una instantánea de una señorita profesora de piano, y el otario Rabasco se tuvo que contentar con un estuche Bausch para lentes y la lapicera fuente Plumex, para no decir nada del anillo de la antigua casa Poplavsky.Presto, fordeta, quedó relegado al olvido ese episodio callejero. Banderas de Boitano que tremolan, toques de clarín que vigoran, doquier la masa popular, formidavel. En la Plaza de Mayo nos arengó la gran descarga eléctrica que se firma doctor Marcelo N. Frogman. Nos puso en forma para lo que vino después: la palabra del Monstruo. Estas orejas la escucharon, gordeta, mismo como todo el país, porque el discurso se transmite en cadena.
Pujato, 24 de noviembre de 1947

a- ¿Quién es el Monstruo? ¿Cuál es la fiesta a la que asisten el narrador y su grupo? ¿Dónde se realiza? ¿A qué estamentos sociales/políticos pertenecen los involucrados? 
b- Menciona los paralelos que se pueden establecer con El matadero en cuanto a situaciones, personajes, lugares, actitudes, etc.  
c- Investiga sobre la postura política de Jorge Luis Borges y de Adolfo Bioy Casares, y las razones que los llevan a escribir este cuento. Explica.


5- Entrar al siguiente enlace y leer:   RESUMEN I:  LA HISTORIA DE UNA MATANZA


a- ¿Qué conexión puedes establecer entre "Operación Masacre" y las anteriormente trabajadas (El Matadero - La fiesta del monstruo)? 
b- Establece paralelos entre personajes, hechos, etc. con El Matadero.
c- Menciona cuál es la ideología política de este autor y las razones de su desaparición (presta atención al contexto histórico al que perteneció).


6- Lee la autobiografía que aparece en el siguiente enlace.

    Mi vida es la poesía.

a. ¿A qué corriente romántica representa? Fundamenta.
b. Elige dos de sus Rimas (puedes acceder a ellas a través del enlace anterior) y reconoce en las mismas los temas y las características propias del Romanticismo.

7- Busca y lee el argumento de "Amalia", de José Mármol, y de "María", de Jorge Isaac.
a- Explica por qué cada una de estas obras pueden reconocerse como románticas.
b- ¿Pertenecen a la misma corriente romántica? Justifica.
c- Busca la biografía de sus autores.

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